viernes, 13 de febrero de 2009

Trabajadores de Sitel en lucha ante el despido de los 293 empleados de su delegación de Valladolid

Publicamos este artículo sobre los 293 despidos que ha habido en la empresa Sitel en Valladolid, una subcontrata de ONO que se deslocaliza a Chile, escrito por Jesús Anisi, militante del PCE y miembro del Comité de Empresa de Sitel.


Trabajadores de Sitel en lucha ante el despido de los 293 empleados de su delegación de Valladolid

La empresa, una subcontrata de ONO, impidió a sus trabajadores el acceso a sus puestos con guardias de seguridad

El pasado jueves 29 de enero la empresa multinacional Sitel Ibérica Services, que subcontrataba sus servicios a la compañía ONO, impidió que sus 293 trabajadores de Valladolid accedieran a sus puestos de trabajo, comunicándoles en ese momento su despido.

En su absoluto desprecio por las condiciones de los trabajadores, y carente de la más mínima ética, Sitel ha comunicado los despidos sin ningún tipo de preaviso, ni a los trabajadores ni al Comité de Empresa. La actuación de mala fe llega hasta el punto de convocar previamente ese mismo día una reunión con el Comité de Empresa para tratar asuntos rutinarios. Cuando los miembros de la plantilla que debían iniciar su turno de trabajo a las ocho de la mañana acudieron a sus puestos de trabajo se encontraron con siete guardias de seguridad que les impidieron el acceso al interior de las instalaciones.

La empresa alega que el contrato por el que Sitel prestaba sus servicios de ‘telemarketing’ a ONO ha concluido, por lo que considera que 170 de los contratos deben ser resueltos como fin de obra o servicio, recibiendo los trabajadores tan solo ocho días de indemnización por año trabajado. Únicamente admite 59 despidos como improcedentes y a 15 empleados que por su condición de baja maternal o por cuidado de una persona dependiente se les concede el traslado a Sevilla, aunque precisamente por las especiales condiciones de estos trabajadores este cambio forzoso de domicilio resulta un despido encubierto.

La principal alegación de la empresa -el fin del contrato- es absolutamente falso, ya que el servicio que se prestaba en las instalaciones de Valladolid ha pasado a realizarse en Chile, donde los salarios de los trabajadores son menos elevados y el nivel de explotación al que son sometidos resulta mayor, con lo que la compañía puede extraer mayores plusvalías.

Tampoco debemos olvidar la responsabilidad que ONO tiene en este asunto ya que permite -cuando no alienta- este comportamiento en su subcontrata. Esta empresa compró y absorbió Retecal, una empresa de telecomunicaciones que había recibido subvenciones millonarias de la Junta de Castilla y León para que se estableciera de manera adecuada en la comunidad y fomentara la creación de empleo estable y de calidad. Por otro lado no nos debe extrañar que la compañía matriz permita este tipo de acciones dado que este mismo año, pese a obtener unos beneficios operativos de 647 millones de euros en el 2007, ha despedido recientemente a 988 trabajadores.

Por último es necesario destacar la vergonzosa actitud tanto de la Junta de Castilla y León como del Gobierno Central, que ante hechos tan sangrantes dan la callada por respuesta, cuando deberían exigir responsabilidades a las empresas que tras embolsarse cuantiosas subvenciones desmantelan el escaso tejido productivo de la región para buscar mayores beneficios en otros lugares. Más aún, el consejero de economía de la Junta, Tomas Villanueva, anima a las empresas de la comunidad autónoma a abrir fábricas en otros países como Marruecos, con la clara intención de obtener mayores ganancias.

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